MENU

MODULO 2

 

NAVEGACION

 

Modulo 2. Evangelio de la Salud de San Juan. Capitulo 26.

 

Dice el Divino Maestro que el amor impide matar para comer, pero permite al hombre matar una fiera peligrosa que lo ataca, con lo cual no infringe la Ley de no matarás, pero sí al matar la sin que ella lo ataque.

Después de estas palabras todos permanecieron
silenciosos, menos uno, que preguntó:
Maestro, ¿qué haré si un feroz animal
salvaje en plena selva ataca a mi hermano y
está a punto de desgarrarlo?. ¿Dejaré que mi
hermano perezca o mataré a esta bestia feroz?.
Muéstrame, Maestro, si al matar yo a la
bestia feroz, quebranto el Mandamiento de
no matarás.

Cristo respondió: Desde el principio del
mundo os fué dicho: de todas las criaturas
que moran en la tierra, Dios creó sólo al
hombre a Su imagen. Por lo tanto las bestias
son subordinadas al hombre y no el hombre
a las bestias. Luego, no quebrantaréis la Ley
al matar a esa bestia salvaje para salvar a
vuestro hermano. Pero el que mate a un animal,
aunque éste no lo ataque y sólo por el
morboso placer de matar, o por la carne, su
piel o sus colmillos, éste sí quebranta la Suprema
Ley de no matarás.

En verdad os digo, este asesino de inocentes
víctimas, tarde o temprano recibirá su
justo castigo, pues sel alma del animal asesinado
lo acechará para vengarse y en
cualquier reyerta armará con un puñal la
mano de un asesino para que lo mate, tal
como él lo mató.